
Los Hititas fueron una población de origen indoeuropeo que se instaló en la región central de la península de Anatolia entre los siglos XVIII y XII a.C. Habitaron el Asia Menor y parte de Siria, formando un puente entre Asia y Europa, habiendo arribado probablemente del Cáucaso. En la ribera del río Eufrates erigieron ciudades como Alepo y Karkemish. Físicamente, aparecen representados con aspectos disímiles, lo que demuestra que obedecerían a una mezcla étnica.
Para los hititas de Siria, la capital era Karkemish, rodeada por el éufrates. En esta zona, usaban para escribir, caracteres jeroglíficos, que aún no pudieron descifrarse, aunque se reconocen que expresaban ideas y sonidos. En esta zona hubo fusión con los semitas, y tuvieron gran influencia sobre ellos, la cultura babilónica y fenicia.